domingo, 14 de enero de 2018



Taller de Improvisación Dirigida y Libre Improvisación:

“La improvisación como vehículo de interacción colectiva”


El hecho de enseñar a improvisar es algo complejo, pues la improvisación es algo que se aprende. Si bien, practicar, compartir y poner en común experiencias es lo que puede atajar el camino de su aprendizaje.
La necesidad de improvisar es la continuación del deseo infantil de jugar. Y el juego se transforma en lugar de aprendizaje y vía de socialización a través del cual aprendemos a conocernos a nosotros y a conocer al otro.
La práctica de la improvisación hace a los músicos mejores, con una escucha más sutil, con una relación con el instrumento más familiar y personal, y con una comprensión del hecho musical mucho más amplia y gratificante.
Improvisar no es tocar cualquier cosa. El aspecto inicial y más importante de la improvisación es la capacidad de escucha. El sentido de la escucha se va desarrollando con el tiempo haciéndonos mas sensibles a percibir diferencias y parecidos en las ideas del hecho musical.
Todas estas ideas, son extractos del libro Enseñanza y Aprendizaje de la Improvisación Libre, y pertenecen tanto a su autora, Chefa Alonso, como a personas tan relevantes en la práctica y la divulgación de esta materia como son Agustín Fernandez o Raquel Sánchez.

La improvisación conducida, se refiere al desarrollo de la interpretación y la improvisación de forma colectiva a través de una guía de símbolos que ejecuta un director. Permitiendo así, al interprete, reaccionar a los estímulos que pueda generar la música que está siendo interpretada, dentro de unos parámetros mas o menos generales. De lo que en definitiva se trata, es de generar un contexto de interacción entre los miembros de la orquesta y el director para la creación de una obra improvisada a través de unas pautas generales que implican los símbolos de conducción. 


A quien va dirigido este taller:

Cualquier persona con un mínimo de destreza en su instrumento puede participar en este tipo de experiencia, sin tener que ser conocedor de ningún lenguaje improvisatorio.
También va dirigido a aquellas personas con experiencia en la improvisación idiomática, como pueden ser los lenguajes del jazz tradicional y demás. En este caso tendrán la oportunidad de crear música desde otro punto de partida, mientras que las personas que no poseen una barrera lingüística en la improvisación pueden desarrollar y poner en común con los demás sus propios caminos de expresión.

Objetivos:

- Participar y disfrutar de una experiencia de improvisación tanto colectiva como individual.
- Desarrollar aptitudes y sensibilizarnos hacia la escucha y la interacción consciente con el resto del grupo.
- Tratar de romper las posibles barreras expresivas que condicionen nuestro lenguaje musical y aprender a aceptar el contenido musical del resto del grupo durante su participación.
- Cambiar parte de nuestro enfoque a la hora de interactuar e improvisar tanto individual como colectivamente y contribuir al proceso creativo general.
- Crear y participar de una serie de Obras e Improvisaciones que nos sirvan como vivencia personal y reflejo del trabajo desarrollado en el taller.
- Aprender a reconocer e interpretar los distintos símbolos de la improvisación conducida.
- Disfrutar y aprender de la improvisación en grupo.



El taller lo imparte Alejandro Mingot, profesor de Teoría y Práctica de la Improvisación en el Conservatorio Superior de Música del Pais Vasco